Su origen se encuentra en el siglo XI, y durante el reinado de Sancho Ramírez. Considerado como uno de los monumentos más importantes del arte románico español, entroncada íntimamente con las rutas jacobeas. Con planta rectangular y tres ábsides, alineados con las tres naves. Nuevas capillas se construyeron en el siglo XV, así como la sillería coral y reforma de tejado. El aspecto románico del templo se desvanece bajo el apogeo renacentista, ya durante posteriores reformas acometidas durante los siglos XVI y XVII.
No se debe perder detalle de la Capilla de Santa Ana, los retablos de la Anunciación y de la Virgen de los Dolores, las Capillas de San Sebastián, San Agustín y de la Trinidad, del Santo Cristo y San Miguel, ábside Central, de la Epístola y del Evangelio.